¡Qué bien que la música clásica aparezca en la tele!

Escúchalo al comienzo de este audio:

OPINIÓN // Por Mario Mora

¡Qué bien que la música clásica aparezca en la tele! Qué bien que la 2 de Televisión Española apueste por un programa en horario de mayor (que no máxima) audiencia y con jóvenes músicos. Qué más da que la calidad del sonido sea mala, que el piano suene a lata o que la microfonía de las actuaciones esté llena de rever digital, si por fin podemos saltar de alegría porque por fin la música clásica haya vuelto a una franja horaria aceptable.

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¡Qué bien que la música clásica aparezca en la tele! Qué contentos todos, porque a pesar de que sólo escuchemos fragmentos breves cortados sin criterio por delante y por detrás tenemos que emocionarnos por ver a esos jóvenes luchadores apunto de conseguir una plaza en la Orquesta de Radiotelevisión Española (bueno… no tanto).

¡Qué bien que la música clásica aparezca en la tele! Qué más da que en el jurado haya un periodista que solo hable de la génesis de las obras, o que haya un músico rockero que dejó Mozart aparcado hace mucho tiempo. Qué más da que a algunos miembros del jurado todo les parezca bien, si realmente los chavales son unos genios y han conseguido que la música vuelva a su momento de oro.

¡Qué bien que la música clásica aparezca en la tele! Qué más da que sea el solista de percusión el que dé la masterclass de clarinete o que el pianista-sin-nombre parezca estar leyendo a primera vista. Qué más da, si por fin hemos colado la música clásica en la pantalla.

¡Qué bien que la música clásica aparezca en la tele! Qué más da que no se promueva un hashtag en redes sociales, que su cuenta de twitter tenga 160 seguidores o que nadie se haya encargado de hacer una campaña de promoción, si ya podemos tachar de la lista otro reto superado y gritar: ¡qué bien que la música clásica aparezca en la tele!

Sobre el programa:

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Comentarios:
  • Paola Pastor
    Responder

    Muchas gracias por tus comentarios, Mario y por tomarte el tiempo para ver el programa y compartirlo con tus oyentes.

    Estamos seguros de que el programa puede crecer y que comentarios de profesionales de la música clásica como tú ayudarán a hacerlo.
    Por supuesto tienes en cuenta que se trata de entretenimiento a partir de la música clásica y no de una audición profesional que ya tiene lugar cuando la OSYCRTVE hace sus oposiciones a plaza fija.

    Por supuesto tienes, también, en cuenta que el tiempo en televisión es limitado como lo es en la radio que conoces bien y que para solistas y conciertos completos ya existen otros programas.
    Nos alegra comprobar que has notado la variedad de perfiles que forman el Jurado, desde un reconocido Director de Orquesta hasta un melómano declarado que dedica su tiempo, como tú, a divulgar la música clásica siempre desde el cariño y con espíritu positivo.

    Quizá quieras compartir con tus seguidores la información de la Nota de Prensa de presentación de RTVE en la que se explica que las semifinales serán juzgadas por el Director Titular de la OSYCRTVE y tres profesores de la orquesta o prefieras no adelantar la información para crear emoción, cosa que te agradecemos.

    Vemos que también te has fijado en la variedad de registros de que son capaces los profesores que dan las masterclass a los finalistas. Todos ellos solistas de la OSYCRTVE. También creemos que es divertido que enseñen otra cara en un programa de entretenimiento como el nuestro.

    En cuanto a la promoción, estamos de acuerdo contigo en que el programa necesita del apoyo de todos los amigos de la música clásica y algunos más que nos ganemos y por ello te volvemos a agradecer tu esfuerzo por ayudarnos en esa labor de difusión.

    Estamos a tu disposición para cualquier información adicional que consideres que puede ayudarte en esta labor.

    Un cariñoso saludo,
    Paola Pastor
    CLÁSICOS Y REVERENTES

    12 diciembre, 2017 at 4:55 pm
    • Daniel Broncano
      Responder

      Si va a ser tipo OT al menos el premio del programa podía ser más esperanzador que un bolo con la ORTVE, qué sé yo petarlo a nivel global, liarte con Chenoa, grabar un disco para Navidad o ganar un par de Grammys

      12 diciembre, 2017 at 11:35 pm
    • Daniel Broncano
      Responder

      Y además de lo musical, lo televisivo da grima: infografía, guión, presentadora…

      13 diciembre, 2017 at 12:33 am
  • Javier Navas Sánchez
    Responder

    Yo participé en el programa y hay muchas aspectos bastante precarios. Por un lado la falta de información respecto a lo que teníamos que tocar. Había un pasaje orquestal, el de Beethoven (violín) que no estaba bien explicado en el email, y nunca resolvieron mi duda. En general pasaban muchísimo de los emails. Un compañero de trombón de hecho tuvo que comprar la partitura de la obra obligada y de 30€ no baja.

    En las pruebas a ciegas nos daban un código a cada música que tenía letras y números. Resulta que las letras coincidían con las iniciales del nombre (no estoy seguro pero creo que era así) lo que puede facilitar enchufismos.

    Posteriormente, el día de grabación del programa fuimos al plató. Era una nave industrial nada acondicionada acústicamente. El trato de la gente era bastante inhumano. Por lo general nos hacían sentir como carnaza o un producto.

    Cuando llegamos hacía muchísimo frío, lo cual es nefasto para el instrumento y teníamos las manos heladas.

    Fuimos a maquillaje y de ahí nos pusieron plantados delante de una cámara durante 20 minutos para nosequé. No nos dejaron calentar prácticamente ni un segundo, era sacar el instrumento y tocar después de largas esperas. No pudimos siquiera ensayar con el pianista para concordar tempos y demás.

    Luego entró el público (postizo y contratado con unos míseros 10€) y encendieron los focos. Esto causó un cambio de temperatura tremendo. De hecho se me rompió una cuerda y dije que tenía que cambiarla. Pasó casi una hora hasta que me dejaron cambiarla y no puede ni estirarla ni acondicionarla para que se adaptara al violín.

    Cuando tocamos y estábamos grabando, la actitud del público y más gente era estar mirando el móvil, de hecho tuvieron que llamar la atención porque era muy descarado.

    La acústica era asquerosa, no escuchabas ni tu propio instrumento. Un ambiente áspero y postizo reinaba en el plató, que más que una sala de conciertos era una fábrica industrial para maquinaria pesada.

    Después de la primera fase y unas cuantas puñaladas del jurado, algunas de las cuales nos dejaron atónitos, como pedirle a una flautista que cante su partitura, arrodillándose para arañar conseguir un punto más. O criticar aspectos como la forma de vestir. Cómo se puede criticar a alguien que se vista de negro para una audición? Los aspectos musicales en su mayoría brillaban por su ausencia y había un sentimiento de que la única persona con un criterio firme era el maestro Torrelledó. La mayoría de participantes echábamos en falta profesionales de la OCRTV de varias especialidades en el jurado, y fundamentar este criterio de forma ortodoxa y profesional (se supone que esa es la filosofía del programa no?).

    Al acabar la obra libre fuimos a comer (la comida era genial y casera pagada el programa, se podría decir que es el único detalle que tuvieron.

    A continuación se impartía la (masterclass).
    Lo pongo entre paréntesis porque duraba unos 15 minutos. Era en un rincón del plató, frente al ruido y bullicio de los productores, la intimidad reinaba por su ausencia. No tenía nada que ver el instrumento que tocaras con el profesional que te daba la clase. Perfectamente alguien de percusión podía impartirla a una flauta o contrabajo. Para la (clase), teníamos que utilizar un atuendo distinto. Lo que en la tele da la sensación de que es otro día y nos están regalando la oportunidad de recibir consejo de grandes profesionales.

    Sí y no; por un lado sí porque el hecho es innegable. Por otro no porque era puro postureo para poder decir que el programa ofrecía oportunidades educativas a los jóvenes cuando no duraban ni media hora.

    Uno de los hechos que más sorprendió al público (la mayoría personas paradas que iban a hacer una jornada de 6 horas a cambio de 10€) fue decirles que no nos pagaban ni el transporte ni el hotel. Cuando escucharon esto se echaban las manos a la cabeza. No podían creerse que ni siquiera nos hubieran cubierto los gastos. Cada día entre transporte y alojamiento eran unos 100€, por supuesto viajando en blablacar y bueno, el hotel que nos ofrecían (pagando) costaba 50€ la noche y el desayuno no tenía ni avena.

    En definitiva. Podría haber sido una iniciativa para acercar el mundo de la música sinfónica de una forma veraz pero todo ha quedado en un circo, y si lo pudiera resumir en una palabra esta sería (cartón-piedra).

    13 diciembre, 2017 at 8:36 am
  • Rosa M Nieto
    Responder

    Demoledor Javier Navas, que pena que la experiencia fuera tan desagradable y las condiciones en las que tuvisteis que tocar tan lamentables. Así solamente encontraran ”showmans” que den la nota para mantener un nivel de audiencia y desanimarán a gente que de verdad quiere dedicarse y vivir de la música a la que dedican todo su cariño y esfuerzo 😥

    13 diciembre, 2017 at 11:46 am
    • Javier Navas Sánchez
      Responder

      Eso es lo que pasó con el otro programa (Virtuosos) pero este tiene jóvenes que han pasado más filtros y por ende más preparados. La verdad es que la mayoría de los jóvenes están PREPARADÍSIMOS!

      13 diciembre, 2017 at 10:10 pm

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