El Ático 68: En casa de Antón García Abril

El gran compositor apadrina el estreno de la 5ª Temporada de Clásica FM con una entrevista muy especial
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  • “Algunos compositores contemporáneos se han desorientado”
  • “No hay un estilo malo, hay obra mala o buena”
  • “La música clásica es un arte de minorías pero tenemos (y tenéis) que lograr que sea una minoría muy amplia”

03/10/2016

El compositor Turolense Antón García Abril (1933) inaugura la quinta temporada de Clásica FM Radio. En un programa especial presentado por Mario Mora, Ana Laura Iglesias y José Manuel Cumbreras, García Abril  charla sobre composición, pedagogía o interpretación, entre otros muchos temas.

En una conversación relajada, habla de su obra:  “La música para piano es una parte importantísima de mi obra”, afirma. “Yo soy pianista, incluso en la época en la que estaba en dedos era muy buen pianista, ya que empecé dando conciertos. Y sigo siendo muy buen pianista, pero muy malo a la vez. Soy capaz de tocar cualquier cosa, pero mal. Al piano hay que dedicarle muchas horas de estudio, y yo no lo hago. Lo utilizo como mi ordenador de siempre”

Sobre su música, reflexiona sobre las formas que utiliza de forma recurrente: “Tengo varias sinfonías, lo que ocurre es que no las llamo sinfonías, porque esto se corresponde con una forma muy cercana a la sonata. Es una forma muy de la estructura alemana, y la música que yo hago podría tener el carácter de sinfonía, pero nunca le he llamado así porque se corresponde con otros postulados estéticos y sobre todo formales”. Además, García Abril asegura mantener una relación muy cercana con la música electroacústica: “estoy muy de acuerdo con la música electroacústica, siempre y cuando se evite el ruido. Yo creé el laboratorio de música electrónica del RCSMM, incluso los alumnos cuando tenía la cátedra de composición, les hacía que la música suya tuviese influencia sobre la música electrónica y viceversa. Yo creo mucho más que explotar los instrumentos acústicos de forma inútil. Cada forma a su tiempo”.

El debate de la situación actual de la música contemporánea siempre despierta opiniones entre los músicos. Antón García Abril nos cuenta cómo ve la evolución histórica y musical en los últimas décadas: “Si uno juzga al ser humano, y juzga la música unida al ser humano, la música tiene una continuidad bastante lógica hasta mitad del s. xx. Con el dodecafonismo y el serialismo hay una ruptura de tal magnitud que ya no se sabe lo que pasará. Pero lo que ha terminado ya es el serialismo puro. Hoy en día es mucho más moderno un acorde perfecto mayor”. Además, cree que algunos compositores de hoy en día “se han desorientado. Algunos van por un camino que no saben hacia donde van. La vanguardia tuvo su momento, y rompo una lanza a los que hicieron una música que lograra avances”.  Él mismo afirma haber probado esos caminos: “Yo estuve en la vanguardia, y fue un momento en el que todos tuvimos un papel muy importante. Pero me di cuenta de que como ser humano no era capaz de ir por ese camino. No pude, no lo sabía hacer. Tengo obras dodecafónicas que no las entiendo como obras mías. No quiero decir que las obras dodecafónicas no sean valiosas. Las obras de Boulez son obras maestras, perfectas, pero cuando la oyes, la cosa cambia. El análisis una maravilla, el oírla, desde mi punto de vista, se escapa de lo que creo que debe ser una obra de comunicación entre los seres humanos”

García Abril sigue reflexionando sobre pedagogía y sus conocidos Cuadernos de Adriana, a los cuales define como “una de sus obras maestras”. Tras explicar algunas claves sobre estas piezas pedagógicas, sigue analizando el poliestilismo predominante en el mundo de la composición actual: “Einaudi es atractivo. El minimalismo, durante 3 minutos está muy bien, (aunque si se pasa más es un desastre). ¿Qué a la gente le puede gustar? Claro, pero va en contra de otras formas. ¿Cuál es el mejor? No hay estilos buenos o malos, hay obras buenas o malas. En cuanto a su repertorio concerniente a la música de cine, García Abril cuenta la siguiente anécdota: ” Hace muchos años viajé a la unión Soviética y nos alojamos como turistas. Al llegar al hotel, puse la tele y sonó mi música de El Hombre y la Tierra. Ha dado la vuelta al mundo. El cine es una técnica del S. XX,  y fue una técnica nueva. Y todos los compositores estuvimos metidos en el cine, porque era un arte nuevo e interesantísimo. Lo que pasó en la U. Soviética sería imposible con la música clásica. La música clásica es un arte de minorías, pero tenemos (y tenéis) que lograr que sea una minoría muy amplia”.

En la agradable conversación llevada a cabo en El Ático 68, el maestro sigue reflexionando sobre los compositores de cine y su proceso de creación, e incluso se atrevió a responder preguntas variopintas realizadas por algunos directores de otros programas de www.clasicafmradio.com, como por ejemplo, “¿escribirá García Abril un libro?, ¿para cuándo una nueva ópera del maestro? ¿Cuál es su obra predilecta de entre todo su catálogo?”

No faltó el ineludible recuerdo a su querida esposa Áurea Ruiz: “Áurea lo era todo. Tan importante en mi vida que ahora estoy aprendiendo a vivir, porque me falta medio cuerpo. Ha sido todo, quería a mi música más que yo. Cuando un compositor ha escrito una obra, una vez que se estrena ya ha pasado, le interesa la siguiente. Ella no, a ella lo que le interesaba era defender la obra del pasado. Se dedicó en cuerpo y alma a mi obra y que mi vida fuese dedicada a la creación, y que nada perturbase el silencio.”

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